Tzaziki griego: salsa de yogur con pepino.

El tzaziki es una salsa cremosa de yogur con pepino y ajo que está para morirse de rica. 
La aprendí a hacer en la época en la que trabajé en un restaurante de playa en un pueblo cuyo nombre no quiero recordar en el Levante español, gracias a Elias, un cocinero griego que estaba como una cabra, pero que cocinaba muy bien. Lo introdujo en el menú durante una semana de verano en la que el calor y las ordas de guiris torrados al sol pedían recetas ligeras y cosas frescas, y dió en el clavo. 
 
 
Tzaziki griego: salsa de yogourt y pepino
 
El tzaziki está tan sumamente rico que podrías comértelo a cucharadas directamente, pero queda definitivamente genial en tostadas, en ensalada, para mojar unos falafel, para untar palitos de verduras o hasta unas madalenas si me apuras jajaja (ya me entiendes, es solo una forma de hablar, pero oye si te pega por ahí y te gusta… quien soy yo! jajaj)
Junto con el Hummus (en todas sus versiones), el Baba Ganoush y la Muhammara, forman parte de mi hall of fame particular de aperitivos huntables vegetales. Los adoro!!
 

INGREDIENTES:

  • 4 yogures griegos
  • 1 pepino holandés (de los largos, ya que tiene menos agua que los pequeños)
  • 2 dientes de ajo
  • el zumo de medio limón
  • un puñado de hierbabuena
  • aceite de oliva
  • sal y pimienta
 

PREPARACIÓN:

Tzaziki griego: salsa de yogourt y pepino
Un buen tzaziki debe de ser cremoso, intenso y fragante, para lo que hay dos claves a tener en cuenta: eliminar todo el agua posible del pepino y dejarlo marinar al menos unas horas. 
 
Preparamos el pepino rayado en un cuenco y le pondremos ya la sal para estimular la pérdida de agua. Una vez lleve una media hora o así reposando con la sal, lo escurrimos al máximo tratando de sacarle toda el agua posible (el método de apretar bien entre las manos es más que suficiente)
Una vez eliminado todo el líquido posible del pepino, le añadimos el ajo (para lo que es aconsejable quitarle el germen, para evitar que repita en exceso). Puedes picarlo finamente o hacer como yo y rayarlo, así lo tienes en trozos minúsculos que repartirán mejor el sabor evitando que te encuentres trozos enormes.  Y la hierbabuena picada finamente. 
Añadimos los yogures y el zumo del medio limón, y el resto del aliño: un buen chorro de aceite de oliva, pimienta y rectificamos de sal, que aunque el pepino ya lleve, el resto de ingredientes no y probablemente le hará falta. 
 
Mezclamos todo bien y dejamos reposar en la nevera al menos un par de horas, a partir de ahí ya no me hago responsable de la cantidad que ingieras, ya que está realmente bueno, tanto que no volverás a querer comprarlo ya hecho del supermercado!
 
 
 
 
C O M P Á R T E L O

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