Tortilla de calabacín y boniato.

En España todo el mundo tiene una receta de tortilla de patatas que denomina como la mejor, la de su madre, la de su abuela, la suya…. y es que la tortilla de patatas forma parte del entramado de los genes españoles de una forma tan intrínseca como el alzar la voz cuando estamos en grupo en espacios públicos o la vida en la calle. (somos muy gritones!!)

Cada maestrillo tiene su librillo y su receta, y hoy comparto con vosotros la mía con calabacín y boniato. Queda deliciosa, ligera, cremosa y es el compañero perfecto a un buen bol de gazpacho en verano.

¿puede haber algo más español que eso y una buena siesta de domingo?

Patriotismos aparte, se puede comer tanto caliente como fría, es perfecta para llevar en un tupper y de un día para otro está mortalmente buena (eso si te dura claro). Si nos salimos de los cánones estrictos, encontramos que existen multitud de posibilidades igualmente deliciosas, como esta que nos ocupa hoy: tortilla de calabacín, boniato y cebolla.

 

CANTIDAD: para 2 o 3 personas

DIFICULTAD: Fácil-media (media solo por la técnica para darle la vuelta sin que se rompa)

TIEMPO: 45 minutos aprox.

INGREDIENTES PARA HACER UNA TORTILLA DE CALABACÍN Y BONIATO

  • 2  boniatos grandes o 3 medianos
  • 1 calabacín grande o 2 pequeños 
  • 1 cebolla mediana 
  • 1 diente de ajo
  • abundante aceite de oliva
  • 5-6 huevos (dependiendo del tamaño)
  • sal

Recomiendo utilizar una buena sartén grande de culo plano, antiadherente y un plato lo suficientemente grande para darle la vuelta a la tortilla cómodamente (esto se suele lograr con un plato del mismo diámetro que la sartén)

PREPARACIÓN:

  1. Corta en láminas lo más finas posible las patatas, el calabacín y el boniato ( en láminas redondas, es decir, no lo hagas a lo largo) para que queden más o menos iguales y reservamos.
  2. Corta la cebolla en láminas finas
  3. Prepara la sartén con el aceite a fuego medio.Es importante que vigiles el aceite, debe de estar muy caliente cuando friamos los ingredientes para evitar que absorban demasiado aceite o que queden muy blandos al cocerse en lugar de freírse. Evita también que comience a humear.
  1. Una vez el aceite comience a estar caliente, echamos el ajo chafado (o con unos cortes) para que lo infusione. Esto va a hacer que tenga un saborcito delicioso que impregnará el resto de la fritura.
  1. Cuando el aceite esté en su punto de calor, retira el ajo que habrá quedado dorado. Es importante que no se queme, ya que de lo contrario dejará un sabor amargo.
  2. Fríe las patatas, el calabacín, el boniato y la cebolla hasta que queden bien dorados. Si es necesario ve friendo en tandas para evitar que sea demasiado a la vez. Cuando lo retires, reserva en un plato o bol con papel de cocina para absorber el exceso de aceite.
  3. En un bol aparte bate los huevos con la sal y añade las patatas, calabacín y cebolla fritos y mezcla bien. Dado que dependerá del tamaño de tus patatas y calabacín y de los huevos, puede que veas que la mezcla queda un poco seca, por lo que puedes añadir un huevo más sin problema, y si no tienes más siempre puedes usar el truco de mi madre de ponerle un chorrillo de leche.
  4. Una vez esté todo bien mezclado, recomiendo ponerle un pelín más de sal, ten en cuenta que solo has salado la mezcla de los huevos.
  5. Prepara la sartén de antes quitándole la mayor parte del aceite dejando solamente un poquito apenas para hacer la tortilla.
  6. Con la sartén a fuego bajo, echa el contenido de la mezcla y asienta en la sartén para que quede bien formada la tortilla. La idea es que no queden montañas por un lado y huecos por otro. La mezcla debe de cubrir más o menos homogéneamente la sartén.
  7. Cuando lleve un par de minutos aproximadamente verás que puedes despegar los bordes de la tortilla de la sartén y que si la mueves, la tortilla se mueve también dentro de la sartén indicando que está despegada del fondo. Es ahora cuando debes de prepararte para darle la vuelta.
  8. A darle la vuelta!!! para esto, prepara la sartén sobre el fregadero (para evitar posibles fugas) y ponle encima el plato grande que te comentaba antes.
    • Pon la mano izquierda bien extendida en el centro del plato abarcando la mayor superficie posible, mientras sujetas con firmeza la sartén con tu mano derecha ( o al revés si eres zurdo)
    • Con un movimiento decidido y rápido gira la sartén para que la tortilla caiga sobre el plato.
    • Vuelve a poner la tortilla en la sartén, esta vez del lado que no está hecho.

     13. Sartén al fuego unos 3-4 minutos más (un poco más si te gusta más hecha)

  1. Servir y a comer.

Recuerdo con orgullo las primeras veces que le dí la vuelta sola a la tortilla, con las explicaciones de mi madre pacientemente dispuesta a que se quedara hecha un churro o se cayera toda al fregadero… Me sentí super orgullosa la primera vez que lo conseguí sin demasiado sufrimiento.

Posteriormente recuerdo tortillas a las que quise darles la vuelta con una fuente ovalada claramente no apta, hasta incluso con una tabla de madera durante mi Voluntariado Europeo en Toscana, qué recuerdos!!

tortilla de calabacín y boniato

Si te gusta la tortilla clásica de patatas, no dudes en probar esta versión de tortilla con calabacín y boniato. Te va a encantar!!

C O M P Á R T E L O

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