Qué es un mala y como se utiliza para meditar

En esta otra entrada te contaba qué son los mantras y porqué pueden interesarte en tu práctica de meditación. Ahí mismo te dí una pincelada sobre la herramienta que se utiliza para recitar los mantras: el mala. Aunque evidentemente puedes recitar mantras sin utilizar un mala, esta es una herramienta muy util para la práctica de meditación con mantras.

Un mala es un conjunto de 108 +1 cuentas que se utiliza mientras se cantan o recitan mantras (sonidos sagrados) que vibran en una determinada frecuencia y se utilizan para atraer las cualidades asociadas y para enfocar nuestra atención y calmar la mente.  Es parecido en su mecanismo al rosario, de hecho en muchos sitios puedes verlos nombrados como «rosarios budistas» o «rosarios hinduístas». Desde luego, utilizarlo no te convierte ni en budista ni en hinduista, aunque  conviene conocer de donde vienen y la tradición que existe detrás para tratarlos con el respeto que merecen.

Un mala, nunca será un complemento estético, no es un simple collar para adornarnos, es una herramienta muy poderosa para nuestra práctica meditativa, que se debe de tratar con el respeto y cuidado que merece. Utilízalo para tu práctica y medita con él, sin olvidar que solo es una herramienta, un punto de apoyo, no olvides que ninguna herramienta podrá hacer la práctica y el trabajo por ti.

¿CÓMO SON LOS MALAS?

Está formado por un hilo que une 108 cuentas+ 1 más grande que está al final que se conoce como cuenta «Gurú» y se finaliza con una borla. Cada cuenta representa una repetición del mantra y la cuenta final o cuenta Gurú representa al maestro (esta nunca se cuenta), más abajo te cuento más.

Pueden estar hechos de madera (tulsi), de sándalo, de semillas de rudraksha, semillas de loto o incluso hueso, y  pueden contener también piedras semipreciosas. Pueden ir todas seguidas o llevar un nudo que separa cada cuenta entre sí.  Cada material utilizado tiene unas propiedades diferentes, por lo que quizá te pueda interesar tenerlo de madera de sándalo (con un aroma espectacular), de algún mineral en específico para beneficiarte de sus características energéticas, o de semillas de rudraksha que son esas semillas con forma de cerebro, a las que se les atribuye propiedades magnéticas. Algunos pueden tener cuentas un poco diferentes (de otro material) a mitad del mala (normalmente hacia las 21 cuentas) para que te resulte fácil mediante el tacto saber por donde vas, además de que si quieres realizar una práctica corta, puedas hacerla desde esa cuenta hasta la cuenta gurú.

En la tradición budista suelen tener además contadores, que son dos hilos a cada lado hacia la mitad del mala que llevan unas anillas pequeñas, de manera que cuando se realiza una vuelta entera al mala, se aparta una de esas anillas, de forma que se pueda contar cuantas vueltas o recitaciones totales hayas realizado.

 

mesa con flores, incienso, una vela, piedras y un mala de meditación
Mi mala de ojo de tigre

¿POR QUÉ TIENEN 108 CUENTAS LOS MALAS?

El número 108 se considera un número mágico y sagrado para el hinduísmo y budismo. En mi búsqueda de significado sobre este número me he encontrado con varias teorías y posibilidades: para los budistas existen 108 tipos de oscurecimiento mental que se conocen como kleshas o venenos y que impiden ver con claridad (como un iluminado o Buda). Cuando se superan estas kleshas se alcanza la verdad última, la unidad, la iluminación.

El hinduísmo considera el 108 una cifra perfecta, múltiplo de tres, su suma es 9 y que a la vez es tres veces tres.  También se dice que existen 54 caracteres y cada uno posee su lado masculino y femenino (Shiva y Shakti) y en su total son 108 catacteres. Además se dicen que en el cuerpo humano existen 108 marmas o puntos vitales de acceso al prana (energía vital).

 

¿POR QUÉ ES INTERESANTE UTILIZAR UN MALA PARA MEDITAR?

Tal y como te contaba en esta otra entrada, al meditar nos sentamos en silencio para trabajar la presencia, conocer  nuestra mente y aprender a manejarla y para ello utilizamos un punto de apoyo para enfocar nuestra atención y así no divagar con nuestros pensamientos ni meternos a juzgarlos. Podemos enfocarnos solamente en nuestra respiración, tanto en la nariz como en el estómago, pero también podemos enfocarnos en el pasar de las cuentas del mala y la recitación de un mantra específico. Como te decía en esta otra entrada, puedes comenzar tu sesión de meditación con la recitación de mantras que te va a ayudar a calmar las aguas de la mente y enfocarte en la frecuencia vibratoria de ese determinado mantra o puedes hacerlo como sesión en si misma, sin añadirle la práctica de silencio.

 

¿COMO SE UTILIZAN LOS MALAS?

Cada cuenta (menos la cuenta gurú) representa una repetición del mantra, con lo que iremos pasando entre los dedos cuenta a cuenta a medida que vayamos recitando los mantras:

  • Utiliza la mano derecha o la izquierda, según te resulte más cómodo.
  • Sostén el resto del mala con la otra mano, para que no cuelgue, aunque si lo hace tampoco pasa nada, esto es una forma de tratarlo con cuidado.
  • Empieza a partir de la cuenta gurú y apoya el mala sobre el dedo índice.
  • Utiliza el pulgar para ir pasando las cuentas y pásalas hacia tí.
  • Cuando llegués de vuelta a la cuenta gurú, no pases sobre esta, dale la vuelta para dejar la cuenta gurú atrás de nuevo y comienza por el mismo lado que estabas utilizando. Esto se hace en señal de deferencia con el maestro espiritual, a modo de «no pasar por encima del maestro».

Si no cuentas con un maestro al que rendirle tus respetos, tómalo como una muestra de respeto a la tradición y al saber, una muestra de respeto hacia tu ser superior, o hacia lo sagrado (sea el nombre que sea que le pongas)

Se utilizan los dedos índice y pulgar para representar a la divinidad (dedo pulgar) y al ser individual (dedo índice), de manera que se representa la unión de lo divino con el ser individual en esa búsqueda de iluminación.

¿CÓMO CONSAGRAR TU MALA DE MEDITACIÓN ANTES DE USARLO POR PRIMERA VEZ?

Como te decía, un mala no es un complemento estético, sino una herramienta para tu practica, por lo que hacer un pequeño ritual de consagración le dará esa distinción de forma energética y mental para tí. Se trata de consagrarlo a tu práctica y propósito y así mantener la promesa de que se va a utilizar para el fin de practicar y no para el fin de engordar tu ego o usarlo a modo de joyería. Para hacerlo, puedes seguir los pasos que te relato a continuación, aunque sobre todo te aconsejo que sigas tu intuición y crees tu propio ritual o momento especial según sientas y necesites.

  1. Hazlo en tu rincón o altar de meditación, aunque también puedes hacerlo en algún rincón en calma en el campo. Lo importante es que no te vayan a distraer y puedas estar en calma durante un rato.
  2. Prepara una atmósfera adecuada, para esto puedes utilizar algún incienso, una vela, piedras, aceites esenciales, etc. Cada cosa que esté en este espacio deberá de representar algo especial para tí, algo que tenga que ver con tu práctica y compromiso. La vela por ejemplo puede representar la luz, o la verdad; el incienso viste el momento y además sahúma el espacio y a tí para elevar la vibración de ambos, etc.
  3. Haz sonar tu cuenco o crótalos (si tienes) para elevar la vibración de tí, del momento, del espacio y de tu mala.
  4. Sahúma el mala con el incienso para limpiarlo de cualquier energía previa que pudiera llevar.
  5. Con tu mala en las manos realiza unas cuantas respiraciones profundas y visualiza e incluso dí en voz alta el propósito por el cual estas en ese instante consagrando el mala. A qué propósito y energía quieres intencionar esta herramienta para tu práctica. Por ejemplo puedes visualizar la calma y el bienestar y consagrar tu mala a tu búsqueda de calma y bienestar. Puedes visualizar la compasión y el amor propio y así consagrar tu mala a tu práctica de compasión hacia tí y hacia los demás.
  6. Lleva tu mala al corazón con las dos manos y mantenlo ahí durante unas cuantas respiraciones, llenándolo así de tu energía.
  7. Enfócate y disfruta del momento, percibe las sensaciones del momento y mantente ahí durante unos minutos, en calma y silencio.
  8. A continuación puedes utilizarlo ya para recitar algún mantra y así comenzar a cargarlo con tu práctica.

COMO CUIDAR DE TU MALA DE MEDITACIÓN

Ya que se trata de una herramienta de trabajo muy especial, es importante tener unas ciertas consideraciones, y así darle el respeto que merece y  honrar tu práctica de canto de mantras.

  • Cuando no utilices tu mala, guárdalo en una bolsita o caja en tu rincón de meditación.
  • Si decides llevarlo encima, no lo hagas con la intención de adornarte, por lo que es mejor llevarlo por dentro de la ropa. Si se ve, debes de tener un compromiso grande y debe de servir esto a modo de recordatorio visual de tu compromiso y práctica y nunca para alimentar el ego o adornarte.
  • Cuídalo y no lo mojes para evitar que se dé de si la cuerda.
  • No lo golpees.

Espero que esta entrada te haya resultado útil, y que si no lo haces aún, te animes a incluir el canto de mantras mediante el uso de malas en tu práctica de meditación. Si ya lo haces o se te ocurre cualquier cosa que compartir conmigo, puedes hacerlo aquí en comentarios o en instagram, estaré encantada de leerte.

C O M P Á R T E L O

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