El secreto para preparar el arroz perfecto.

Una de las cosas esenciales que me enseñó mi madre en la cocina es a hacer un arroz perfecto; suelto, al dente y sabroso. 

Y es que hay mucho pinche de cocina despistado por ahí que  prepara el arroz blanco hirviéndolo como si fuera pasta, con un montón de agua y colándolo después: craso error. La clave está en hervirlo con el agua necesaria para asegurarnos de que no se pasa, y sobretodo de que absorbe el sabor que queramos darle.  A continuación lo que para hacer un arroz blanco sencillo (aunque puedes ponerle toda la fantasía que quieras en cuanto a especias).

Ingredientes:

  • Arroz a tu elección (medio vaso por persona)
  • Agua (un vaso entero por cada medio de arroz)
  • Aceite
  • Ajo fresco y perejil. 
  • Sal

Preparación:

  • En un cazo pon un chorro de aceite de oliva y sofríe un ajo con cuidado de que no se queme. Una vez el ajo esté dorado y haya infusionado el aceite, ponemos el arroz y le damos un par de vueltas para que cada grano quede bien impregnado del aceite. 
  • Echamos el perejil y la sal y acontinuación el agua. 
  • Mantenemos a fuego medio sin tocar (importante este paso, de lo contrario al removerlo el arroz soltará el almidón y se quedará más cremoso, si te pasas incluso blando) aproximadamente unos 15 minutos. 
 
En el momento en el que el agua se haya consumido verás como empieza a burbujear la que queda y empieza a sonar un característico chisporroteo que te indica que se ha quedado sin agua. Es en este momento cuando tendrás que probar el arroz para ver si necesita que le pongas un poco más de agua o por el contrario está perfecto tal y como está. 
Si le falta muy poquito para terminar de estar, puedes en lugar de ponerle más agua, simplemente taparlo y dejarlo reposar. El vapor y calor restantes harán que se termine de hacer. 
 
Si se trata de arroz integral, puede que necesites ponerle más de un vaso de agua por cada medio de arroz. Mi recomendación es la de añadir medio más e ir probando y rectificando en función de lo que vayas notando, siempre es mejor añadir que quitar. 
 
Y nada más ni nada menos, como te decía, la cantidad de agua perfecta, las especias que quieras utilizar, un buen aceite… y a partir de esta preparación tan sumamente sencilla puedes desarrollar muchos arroces muy deliciosos. Por ejemplo, puedes utilizar aceite y semillas de sésamo para crear la base de un delicioso Bibimbap o puedes preparar arroz especiado con Kimchi.
¡Se acabó la era del arroz blanco pasao de cocción y con sabor a estar malo de la barriga hombre!
 
C O M P Á R T E L O

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